martes, 20 de agosto de 2013

La Función Opresora Del Sistema - 1 - "La Personalidad"

La Personalidad.
El sistema encadena inicialmente en la formación síquica del individuo. Haciendo masivos lavados de cerebro. Logra a la larga dóciles esclavos; así, la voluntad del sistema está dentro del sujeto y éste se ve obligado a sentir, actuar y pensar en la dirección que lo marquen. En ningún campo como en el sicológico hay tanta falta de libertad.
La personalidad va naciendo merced a un acondicionamiento progresivo, dado por la cuna misma en el comienzo y luego se encargara la sociedad entera de "educarlo". Ir colocando capas encima de su minúscula esencia hasta quedar ésta exenta de posibilidades. Estas capas, que son verdaderas máscaras, son tan sutiles que llegan a pegarse al rostro, rostro que nunca conocerá porque quedará oculto debajo de espesos prejuicios, pesadas hipocresías, poderosas represiones. Lograda una personalidad de este modo; es decir, una personalidad inviolable, el Sistema está tranquilo porque esta coraza impedirá que penetren otro tipo de informes que no sean los suministrados "oficialmente" y el individuo pueda enterarse que todo lo que sucede puede ser de otro modo.
Luego como resultante surgirá el Personaje social, surgirá el "hombre de bien", el "hombre probo", el "responsable", el "maestro", el "comerciante", etc... el ladrón, la prostituta, todos fabricados en serie.
El Sistema produce tres tipos de personalidades: Una es la de aquel que está totalmente asimilado al Sistema, hasta el punto de que no lo sabe siquiera. Es el burgués, el trepador, el que quiere estar cada vez más arriba. La antítesis es aquella personalidad que está sistemáticamente en contra de lo que el Sistema propone, y curiosamente se asimila de ese modo, "estando en contra". Es el opositor, el que habla y no se prepara para el cambio, es el que en los momentos decisivos se distancia por otros motivos.
Luego hay un tercero, el marginado, el que no puede hacer nada, porque carece de medios, y está tan idiotizado que aunque le griten en su oído no se entera. En base a éste el anterior forjará sus argumentos.
Existe un cuarto tipo, uno que se distancia para tomar perspectiva y prepararse para-sí y para los demás. Quizá es a éste al que nos referimos. Los anteriores, cada uno a su modo, "tienen mucho que perder y mucho que ganar" y tienen en común que son "hombres de consumo".
Esto es la personalidad, es el Sistema dentro del individuo diciéndole día y noche cómo actuar y qué debe pensar ...

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